Glosa a la revista Bonart

Ya hace mucho tiempo que la revista Bonart de Gerona es por muchos considerada la revista de referencia del mundo del arte en Cataluña. El premio que le entregamos hoy, sigue a los concedidos en 2011 y 2012 por el APPEC. Estos premios son sintomáticos del reconocimiento que nuestro sector hace de la revista como organismo necesario de nuestra estructura artística. Sin Bonart, habría un vació en nuestra comunidad. Y lo tendríamos porque Bonart, como en su día Batik o Serra d’or, hace tiempo que ha trascendido su labor como informadora de la actualidad artística, para convertirse en una plataforma; en el mejor de las acepciones de la palabra plataforma, es decir aquel proyecto de proyección cultural que es capaz de congregar diferentes sensibilidades, formar a los más jóvenes, estimular a la artes, y darles su debida proyección. Breve: Bonart aglutinante, bonart cantera, bonart trampolín.

Ya desde el primer número de la revista, en noviembre de 1999, fue natural poder leer a los críticos institucionales del país –Arnald Puig, Giralt-Miracle- junto a las figuras representativas del arte contemporáneo, como David G. Torres o Montse Badia; a artistas y galeristas de todos los frentes; a voces llegadas desde la capital: Luis Antonio de Villena, pero tambien de diferentes latitudes del territorio catalán, llegando tambien a Mallorca, Valencia y el Roselló. Y junto a los más experimentados, la oportunidad a los más jóvenes. Y ahí puedo contar alguna cosa, porque en gran medida soy producto de la cantera Bonart. Cuando la revista ya empezaba a tener un cierto nombre y prestigio, su director no dudó en darme una tribuna mensual a alguien que todavía estaba cursando los estudios universitarios. Bonart ha sido, para muchos de los presentes, la mejor escuela de formación: que nos ha permitido conocer el sector de primera mano, y tejer una experiencia que a la larga nos ha llevado a proyectos y trabajos.

Precisamente porque llevo tantos años en la revista, seguro que el director me permitirá hacer una pequeña observación de futuro. Todos estamos de acuerdo que la revista ha mejorado y mucho, año tras año: nuevo diseño, nuevos articulistas, la revista digital. Pero para que la revista siga mejorando: creo que le falta un nuevo salto: el salto de la internacionalización. Todas las capitales artísicas europeas tienen una revista de referencia, leída lejos de su fuero. Si Bonart es la revista que mejor representa las artes visuales en Cataluña, tiene que ser tambien un aparador internacional, y para ello cabe dar prioridad a la traducción y difusión de la revista en el estrangero. Estoy seguro, que para dicha tarea la revista encontrará las necesarias complicidades dentro de la administración.

Aunque, no quitamos méritos a la revista: admiramos que cada número sea más que una revista: sea un evento cultural. Admiramos su ritmo, el espíritu de superación, la vocación de servicio del equipo… Y todo ello no tendría explicación sin la actitud abierta, lúcida, 2.0, posthumanística y genial de Ricard Planas, su director; y tambien del equipo que ha hecho posible la revista: su editora, Ana Maria Camps, su presidente, Narcís Planas; la jefa de difusión: Sandra; tambien a Mireia, Bea, Toni. Familia Bonart, gracias para ser como sois, y felicidades.

[Glosa leída en la gala de los premios ACCA 2012, auditorio del Macba, Barcelona 20 de marzo 2013]

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